Es que tu software todavía no puede usarla.
Los manuales, los contratos, los sistemas y los procesos ya están. Alkes construye el software que los lee y los pone a trabajar: responder una consulta, cargar una factura, atender a un cliente, ejecutar un proceso entero.
Cinco formas en que eso pasa, todos los días.
Estas son las situaciones que más escuchamos en equipos de operaciones, IT y dirección.
Información dispersa
Contratos, manuales, planillas y correos en sistemas distintos. Nadie sabe dónde está la versión vigente.
Trabajo manual repetitivo
Personas copiando datos entre sistemas, clasificando archivos y completando formularios que un proceso podría resolver.
Documentos que nada puede leer
PDF escaneados, facturas en formatos distintos, informes técnicos. El dato existe pero no es utilizable.
Conocimiento que depende de personas
Responder una consulta de rutina implica interrumpir a quien sabe. La incorporación de alguien nuevo lleva meses.
IA sin control
Herramientas genéricas que responden sin citar fuentes, sin aislar los datos de la empresa y sin forma de auditarlas.
Tres cosas para hacer con la información que ya tenés.
Responder
Lo que hoy vive en manuales, contratos y correos se vuelve consultable. El asistente responde, cita de dónde salió y avisa cuando la información no está.
Procesar
Lo que llega en documentos se lee, se valida y entra a tus sistemas. Los procesos que dependían de que alguien los moviera corren solos y escalan cuando hace falta decidir.
Atender
La misma base apuntada a tus clientes: consultas de venta, atención fuera de horario, reservas y seguimiento de pedidos, en la web, WhatsApp o Instagram.
Nuestro primer producto: una plataforma de asistentes sobre la documentación de cada empresa.
Un SaaS multi-tenant: cada empresa carga su material, tiene su propio índice aislado y su asistente responde solo con eso, citando la fuente. Está en construcción y hay un prototipo funcionando.
Los datos y las credenciales están separados. Nada se cruza entre empresas.
Y un “no está en el material” explícito cuando no está.
Web, intranet o la herramienta de chat que la empresa ya usa.
Procesamiento de documentos, automatización y asistentes de atención se construyen sobre esto mismo.
Preguntale algo. Y después preguntale algo que no esté.
Esto es el producto funcionando, no una maqueta: cuatro documentos de ejemplo indexados, recuperación real y la fuente de cada respuesta. Lo interesante es qué hace cuando la respuesta no está en el material.
De un problema del negocio a algo funcionando en producción.
Cinco etapas. Cada una cierra con algo concreto que podés revisar.
El problema
Relevamos el proceso, quiénes participan, cuánto tiempo consume y qué sería un buen resultado.
Fuentes y accesos
Identificamos dónde está la información, en qué estado, quién puede verla y qué hay que ordenar antes.
Prototipo funcional
Construimos una versión acotada con datos reales y la medimos: calidad de respuesta, tasa de error, costo por consulta.
Dentro de tus sistemas
Conexión con tu ERP, CRM, drive o base de datos, con permisos, registros y el despliegue que pida tu equipo de IT.
Resultado e iteración
Funciona, se monitorea y mejora con el uso. Entregamos documentación y capacitamos al equipo que lo va a operar.
Una respuesta vale algo solo si podés rastrear de dónde salió.
Nuestra arquitectura se organiza alrededor de eso: los datos de cada empresa quedan aislados, cada respuesta lleva su fuente y cada consulta queda registrada.
Facturas de proveedores: cómo es el día antes y después.
Un escenario ilustrativo, construido sobre problemas que vemos de primera mano en equipos de administración. No es un caso de cliente, y los números describen el escenario, no resultados que hayamos medido.